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Cuando el modelo se derrumba. (Manifiesto de trabajadores de la cultura)

Manifiesto de trabajadores de la cultura y el conocimiento por otro modelo de gestión de los derechos de autor.

Firma aquí tu adhesión al manifiesto

Diversos individuos y colectivos hemos redactado este manifiesto de trabajadores de la cultura y el conocimiento por otro modelo de gestión de los derechos de autor

1. Los abajo firmantes trabajamos en el ámbito de la cultura desarrollando diferentes actividades. Algunos pertenecemos a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), otros a otras entidades de gestión de derechos de autor, otros a ninguna entidad. Todos compartimos preguntas similares y un medio común de trabajo: la producción de cultura y conocimiento.

2. El pasado viernes, día 1 de julio, asistimos al encarcelamiento para su interrogatorio del presidente de la Sociedad General de Autores y Editores y de otros seis miembros de su junta directiva. El domingo día 3, dicho presidente y otras dos personas de la junta salieron en libertad sin fianza acusados de graves cargos de corrupción.

3. Quienes firmamos este manifiesto creemos que todo el mundo tiene derecho a un juicio justo y a que se respete la presunción de inocencia. Un derecho que, lamentablemente, la propia SGAE no ha respetado en el pasado llevando a cabo campañas de acusaciones públicas contra particulares, medios de comunicación, abogados, empresas, otras entidades de gestión de derechos de autor, asociaciones, colectivos e incluso una parte importante de la sociedad civil. Por ese motivo, los abajo firmantes no vamos a opinar sobre la culpabilidad o inocencia de ninguno de los imputados. Eso lo tienen que decidir los jueces. Sin embargo, la situación que afrontamos no nace de la nada. Al contrario, viene determinada por un modelo de organización de las entidades de gestión de derechos, de concepción de la propiedad intelectual y, en definitiva, de un modelo cultural al completo que hoy está definitivamente en crisis.

4. Los espacios para discutir los mecanismos para abordar esta crisis por parte de quienes trabajamos en las llamadas “industrias culturales” han sido prácticamente inexistentes. Las entidades de gestión que (como la SGAE) han construido un discurso sobre estas cuestiones lo han hecho en nombre de la totalidad de los autores, sin haber establecido mecanismos de participación y consulta de los mismos. Las administraciones públicas han permitido de forma sistemática que espacios que no estaban elegidos democráticamente se erigieran como representantes de un colectivo complejo, difuso y con una multitud de puntos de vista.

5. El discurso que se ha producido desde estos espacios (entidades de gestión, asociaciones profesionales y el propio Ministerio de Cultura) ha sido exclusivamente uno: la criminalización de gran parte de la sociedad, lo cual ha provocado una ruptura profunda entre dicha sociedad y quienes trabajamos en el ámbito de la cultura.

6. Quienes firmamos este manifiesto creemos que ninguna de esas medidas han detenido la transformación radical del modelo cultural que se viene produciendo desde hace tiempo, tan solo han contribuido a hacer más intensa la fractura social en relación a la cultura. No han resuelto ninguno de los problemas que supuestamente debían resolver y han generado problemas nuevos.

7. En estos momentos, todos los supuestos responsables de afrontar este cambio de paradigma están absolutamente deslegitimados ante la ciudadanía. Ni el Ministerio de Cultura, ni la clase política, ni las entidades de gestión, ni las asociaciones profesionales pueden seguir encargándose de la gestión de esta situación.

8. Quienes firmamos este manifiesto creemos que existe una responsabilidad directa por nuestra parte en este estado de cosas. Hemos mantenido un silencio que ha contribuido a legitimar como generales lo que no son sino opiniones particulares. Reconocemos también que no sabemos cuál es la solución. No sabemos dónde está la respuesta, pero queremos abordar la pregunta junto con la ciudadanía: ¿cómo queremos gestionar los derechos de autor?

9. Las prácticas con las que se ha criminalizado a la sociedad en los últimos años son prácticas que nosotros mismos llevamos a cabo (compartimos contenidos a través de redes P2P, copiamos y ayudamos a otros a copiar, accedemos a material descatalogado nunca distribuido en nuestro país, a obras fuera de nuestro alcance, etc.), que consideramos fundamentales no solo desde un punto de vista de acceso a la cultura, sino incluso para el desarrollo de nuestro propio trabajo. Sabemos también que con reconocer esa legitimidad en los usos no es suficiente. No resuelve el problema que afrontamos, que es un problema también de remuneración, de derechos sociales, de participación ciudadana, de apoyo público a la creación, de condiciones laborales y de concepción de todo un modelo económico y social, frente a un modelo de gestión de los derechos de autor, como el que defiende la SGAE, que privilegia a una oligarquía de estrellas mediáticas a costa de la gran masa de los trabajadores de la cultura y el conocimiento.

10. Mientras tanto, dejaremos que los jueces y abogados hagan su trabajo, pero no en silencio. Diciendo claramente que los hechos por los que van a ser juzgadas todas estas personas no son hechos aislados de un contexto, sino que, al contrario, nacen de él. Y que nuestra responsabilidad, más allá del trabajo de la ley, es transformar ese contexto.

Emplazamos a la apertura de un debate público profundo sobre la función y los modelos de gestión de los derechos de autor en nuestra sociedad. Las respuestas no son fáciles, tardarán en llegar. Pero nos comprometemos a explorar los caminos y experimentar las posibles soluciones. Eso es que lo siempre pensamos que era la cultura, el lugar en el que hacernos preguntas.

Amador Fdez-Savater el chico que escribió "La cena del miedo", este viernes en Enmedio

Hace una semana Amador Fdez-Savater, coeditor de Acuarela Libros, fue invitado (por azar, por error o por alguna razón desconocida) a una cena con la ministra de Cultura y otras figuras relevantes de la industria cultural española para hablar sobre la Ley Sinde, el tema de las descargas, etc. Al día siguiente de la indigesta reunión Amador escribió La cena del miedo, un texto que está provocando un verdadero terremoto en internet.
El próximo viernes 21 de Enero a las 20h Amador estará con nosotros para hablar de esta experiencia y para pensar con él cómo provocar una moratoria de la ley Biden-Sinde, y de qué manera podemos establecer un debate público y directo entre creadores, más allá de la industria cultural y sin la presencia de ningún mediador.

No te lo pierdas. Ponte Enmedio.

Materiales para el encuentro:
Texto íntegro La cena del miedo (mi reunión con la ministra Sinde)
Respuesta de Álex de la Iglesia
Entrevista con Amador Fdez-Savater en el Diario Público

Materiales Extra:
Entrevista con el abogado David Bravo sobre la Ley Sinde [vídeo]
Internautas.tv sobre la Ley Sinde y las herramientas para actuar contra ella [Vídeo]
El Congreso tumba la Ley Sinde y Teddy Bautista reacciona.

"Sería deseable una moratoria de la ley 'Biden-Sinde'" (Entrevista con Amador Fdez-Savater)

Fuente original: Diario Público

Estos son los hechos y son de sobra conocidos: el editor Amador Fernández-Savater, colaborador de Público, participó el pasado 7 de enero en una cena organizada por la ministra de Cultura para hablar de las descargas en Internet. Conocido activista de los movimientos del copyleft y la cultura libre, cinco días después, Fernández-Savater colgó en su blog (acuarelalibros.blogspot.com) un texto en el que contaba lo ocurrido en la cena, a la que también asistieron personajes del mundo de la cultura tan conocidos como Álex de la Iglesia, Antonio Muñoz Molina, Alberto García Álix, Juan Diego Botto y Luis Gordillo, entre otros. La conclusión del artículo, que provocó un brutal tsunami de enlaces y comentarios en internet, era contundente: “Es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido”.

¿Cómo ha vivido el gran debate suscitado por su texto?

Para mí, es increíble haber escrito algo en lo que tantísimas personas se han sentido reconocidas. Estoy asombrado, emocionado, agradecido, feliz. Creo que mi voz ha podido suscitar confianza y apoyo entre gente tan heterogénea porque no me identifico personalmente con ningún espacio ideológico o de poder (la izquierda o la derecha, la élite intelectual, un gran medio de comunicación, etcétera). Y cada vez más personas nos sentimos así, “fuera de lugar”.

Hubo quién le acusó de falta de ética por haber revelado los detalles de una cena privada.

Era una cena-reunión convocada por la ministra de Cultura y pagada con dinero público, no sé qué tiene de privada.

La ministra le llamó al día siguiente, ¿qué le dijo?

Me dijo que estaba afectada por lo que se estaba moviendo, que entendía que la red es un bien precioso para mucha gente y por tanto un tema muy sensible. Yo traté de explicarle que, efectivamente, la red no sólo es para muchos de nosotros una herramienta útil, sino un espacio de vida e incluso una parte importante de nuestro cerebro. También le insistí en el papel decisivo que pueden tener hoy las políticas públicas para evitar otro escenario desastroso de reconversión industrial, si son valientes y empiezan a pensar más en los creadores y trabajadores culturales, y menos en la industria cultural.

¿Le ha llegado alguna otra reacción de los asistentes?

Me llama la atención que todo lo que ha tenido que responder al texto el director de la Academia de Cine haya cabido en un Long Tweet. Creo que mi texto expresa una preocupación muy generalizada en la sociedad y Álex de la Iglesia se la ha despachado en diez líneas. No me parece muy buena señal.

¿Cómo valora las voces de los creadores presentes en la cena?

No me interesa el ensañamiento personal, la carnaza ni el sensacionalismo, sino describir afectos e ideas presentes en aquella cena-reunión. Para mí, pensar no tiene que ver con cargarse de razón, dar caña al de enfrente o desahogarse insultando, sino más bien con aprender a mirar la realidad por uno mismo, huir de los estereotipos y buscar un lenguaje propio. Creo que he sido respetuoso con los demás invitados a la cena y por eso la gente ha sido muy respetuosa conmigo de vuelta en los centenares de comentarios al texto. Son los estereotipos denigratorios que salpican por todos lados este debate los que nos impiden escucharnos al hablar y escucharnos al pensar.

Usted hablaba de que palpó el miedo. ¿No es hasta cierto punto comprensible que se tenga miedo ante la extraordinaria revolución que vivimos?

Creo que no podemos dejar que la industria cultural interprete y administre el miedo que legítimamente puede suscitar un tiempo de incertidumbre como este. En la cena, me pareció increíble que la gente se arrogara el derecho a hablar en nombre de “los artistas y los creadores”. ¡La industria cultural no es lo mismo que la cultura ni que los autores! Distinguir estas cosas me parece un ejercicio muy liberador. Creo que para los creadores y los trabajadores culturales ha llegado la hora de decir muy claramente: ¡No en nuestro nombre! No a las soluciones represivas. No a las leyes que amenazan la naturaleza profunda de la red, esto es, el libre intercambio. No al miedo como educador.

¿Cuál sería la mejor forma para dialogar con ese miedo, que es además el miedo de los poderes fácticos, tanto políticos como económicos?

Aprendamos a ser agradecidos con quien comparte. También materialmente, económicamente. Un pequeño ejemplo de lo que digo: Wikipedia acaba de recaudar 16 millones de dólares en 50 días. La gente ha agradecido y recompensado su modelo abierto y distribuido. El agradecimiento a quien comparte podría ser también la clave de una política pública. Por ejemplo, España es uno de los países del mundo con más producción copyleft y Creative Commons. ¿Pero qué apoyo institucional hay? Casi nulo. Todas las energías se van en defender a la industria con más leyes represivas.

¿Sorprendido por el eco que ha tenido su texto?

La prensa se ha limitado a hacerse eco del texto y de su repercusión. Pero por lo que sé, a nadie se le ha ocurrido preguntarle a la ministra: “Visto el rechazo masivo que suscita su ley más allá del búnker de la industria cultural, ¿su ministerio piensa en insistir con la ley pase lo que pase y caiga quien caiga?”. Preguntas así son las que yo busco. Hay quien se queja de que la prensa y los periódicos van a desaparecer. Y yo me pregunto de qué sirven si han perdido completamente su función de vigilancia de los poderes y de expresión de la sociedad. Si esa función la tenemos que buscar en los blogs y en Wikileaks, si la prensa va hoy detrás de lo que pasa en la red, ¿para qué la queremos?

¿Qué opina de la ley Sinde’?

Es una chapuza de ley, basada en el miedo, la ignorancia y el solo recurso a la fuerza bruta, que se ha ganado a pulso un rechazo masivo en la sociedad.

¿Qué propone?

Sería deseable un gran movimiento en la sociedad que exija una moratoria de la ley Biden-Sinde. Mi propuesta sería abrir un gran debate público entre los autores y creadores. Sin intermediarios. Sin la industria. Porque con la industria no se puede hablar: sólo es una máquina de hacer dinero, de precarizar el trabajo y de acumular poder.

La prensa debería tener un papel en ese debate.

Podría tener un papel especialmente activo en la exigencia de una moratoria. Así podrían recuperar esa función crítica que debe ser la suya. Las políticas públicas podrían facilitar las condiciones para ese tipo de debate, siempre y cuando dejen de lado su afán recurrente de tutela e instrumentalización. Por supuesto, en el debate tienen que estar los actores implicados desde hace años en el movimiento por una cultura libre, sin los cuales nada de esto sería posible ni tendría sentido.

El Partido Pirata se presenta a las elecciones catalanas

bandera-wikiUnas setenta personas han constituido el Partido Pirata de Cataluña que, aunque está pendiente de recibir el visto bueno del gobierno español para constituirse oficialmente, ya tiene pensado presentarse a las próximas elecciones al parlamento catalán. ‘Queremos que la gente pueda decidir sobre cualquier cuestión’, dice en VilaWeb Kenneth Peiruza, portavoz del Partido Pirata catalán, que fundamenta su ideario en la llamada democracia directa.

Para saber más acerca de la filosofía del Partido Pirata, haz click en el enlace: Filosofía Partido Pirata

La industria cultural trata de limitar el ancho de banda para evitar las descargas

banda-anchaLos operadores no adoptarán el modelo francés contra el intercambio P2P, que desconecta a los internautas; sin embargo, reducirán la velocidad de los usuarios que descarguen contenidos en redes de intercambio para tratar de frenar el intercambio de ficheros. Aldo Olcese, presidente de la Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos que engloba a las sociedades de gestión de derechos de autor (SGAE, EGEDA.. etc) dijo que la industria propondrá a los operadores reducir la velocidad de acceso a los internautas que persistan en descargarse archivos (música, películas, videjuoegos y software) protegidos por derechos de autor. La propuesta convence a los operadores y es asumible juridicamente. Además, a nivel técnico no supone ningún problema para las empresas de telecomunicaciones que actualmente utilizan este tipo de medidas en determinadas ofertas de banda ancha. Por ejemplo, Telefónica reduce la velocidad en su modalidad ADSL de 1 Mb cuando el cliente supera 20 Gb de tráfico descargado. Según este modelo, los internautas que descarguen contenidos en redes P2P verán reducido el perfil de navegación a una velocidad que no permita el intercambio, sobre todo limitando la velocidad de subida.

Fiesta File-sharing: comparte tus archivos

sharing.jpgJueves 12 junio / 20h
Cada vez que Enmedio realiza una fiesta File-Sharing todo el mundo sale de allí con una gran sonrisa en la cara y su disco duro repleto de nuevas cosas. Estos encuentros persiguen fomentar (y ya te digo si lo consiguen) el intercambio de archivos (música, vídeos, softwares, etc), conocimientos y gustos entre los asistentes. Para esta ocasión tenemos reservada una sorpresa: la colección entera de películas y vídeos que se han pasado durante esta última temporada de los Jueves Enmedio. Ahora ya lo sabes, trae tu ordenador, tu disco duro, tu pendrive, tu mp3 o mp4 y comparte tus archivos con la gente mientras tomas una birra, escuchas algo de música y disfrutas del pase en la pantalla de los archivos que tengan más éxito entre los presentes.

Compartir es vivir. Ponte Enmedio